Proponen negociar para mejorar acceso a medicamentos

Según la Rendición de Cuentas a estudio del Parlamento, el 25% de los gastos de funcionamiento del Ministerio de Salud Pública (MSP) se fueron en condenas de la Justicia que obligaron a la cartera a financiar tratamientos médicos. El gerente general de Roche para Uruguay, Bolivia y Paraguay, Marcelo Holanda Santos, dice que no está de acuerdo con la judicialización de la medicina, porque en esos casos se logra que unos pocos pacientes obtengan los fármacos que necesitan. Holanda Santos cree que lo mejor es que los laboratorios de la industria farmacéutica se sienten a negociar con el ministerio, para de esa forma lograr mejores precios que favorezcan tanto a las empresas como a los ciudadanos. Aquí, un resumen de la entrevista que dio a El Observador.

¿Hay un acuerdo entre los laboratorios y el Estado para bajar los precios de los medicamentos?

Los convenios existen con el Fondo Nacional de Recursos (FNR). El FNR llama a los laboratorios y hace convenios. Los acuerdos tienen una pauta marcada a partir de la cobertura que tiene el medicamento, entonces se define una guía y a partir de una previsión de consumo y de gastos se hace un acuerdo. Esto permite que el FNR a la larga tenga un precio más controlado.

¿Cuáles son los descuentos?

Estados Unidos (EEUU) tiene distintos precios en función de la categoría del paciente, porque dentro del ámbito privado hay distintos grados. Uno de ellos es exclusivo para veteranos de guerra y este es el que tiene el precio más subsidiado del país. Nosotros en Roche tenemos precios menores en Uruguay, a través de los convenios con el FNR, que los precios de la categoría de veteranos de guerra de EEUU.

¿Ese punto de referencia es bueno?

Ese punto de referencia es bueno para varios países. Hay países que hacen control de precios y buscan una canasta de países para evaluar los precios que tienen. Cuando se va a lanzar un producto en Brasil, por ejemplo, se determina el precio que va a tener y se busca en cuatro o cinco países de referencia para determinar cuál es el precio. El precio de veteranos de guerra de EEUU no siempre se toma en cuenta, porque es un precio muy especial y con mucho subsidio.

 

¿Cómo ayuda al paciente el acuerdo de precios con el FNR?

Nosotros tenemos un convenio para garantizar el acceso a un grupo de productos. Ese convenio tiene los precios por debajo del precio de lista, porque ese precio es una referencia para el mercado. Igual, cuando se hace un recurso de amparo se hace a precio de lista, porque en esos casos no se negocia: hay una condena de la Justicia. Ahí está también la desventaja, nosotros nos preguntamos por qué no se negocia para que el proceso sea más trasparente y más abierto.

¿Hay margen para bajar precios?

No hay margen para bajar precios, siempre hay margen para negociar y mejorar el acceso. Si se va a garantizar que la población no va a sufrir para lograr el acceso, nosotros tenemos que garantizar que vamos a hacer un esfuerzo para bajar los precios. Hoy tenemos en Roche entre 3.500 y 4.000 entregas por año de productos que compró el FNR. Estos medicamentos se entregan en 80 instituciones y el responsable de la distribución es Roche. Son 80 instituciones en todo el país que reciben la medicación y cuando nos piden tenemos 24 horas en Montevideo y 48 en el interior para hacer la entrega. El stock lo guarda Roche, no el FNR, y lo hacemos con cadena de frío. La medicación llega del exterior, le hacemos todos los análisis biológicos y todo eso agrega costos.

¿Hay países que se encargan de la distribución?

Brasil compra lo que quiere, entrega en Brasilia una vez y de allí el gobierno distribuye en 5.500 intendencias. La compra centralizada de Brasil permite que bajen los precios, pero sería muy difícil hacerlo en Uruguay. El propio sistema de salud debería prepararse para generar stock propio y el gobierno debería encargarse del transporte a los prestadores de salud. De esa forma no dependerían de la red que creamos los laboratorios para la distribución. ¿Tiene un costo esa red? Claro que tiene un costo, pero nosotros no somos una empresa de transporte. La logística se tiene que agregar al costo. Si el gobierno toma la decisión de hacerlo tiene otro costo, pero ese costo pasaría a otro lugar de la cadena de valores. Pero alguien tiene que asumirlo, porque no es un costo que desaparece a la larga.

¿Cómo afecta la judicialización de la medicina a los laboratorios?

Nosotros no queremos estar con juicios o recursos de amparo.

¿Por qué no quieren la judicialización?

Porque los jueces tienen que tomar una decisión muy dura. Negar una medicación para un paciente con cáncer es algo muy duro. El paciente que necesita de la medicación no tiene que estar hablando con abogados y después recorrer todo el camino de la Justicia para acceder al fármaco, no es bueno. La ordenanza del Ministerio de Salud Pública (MSP) sí es algo bueno, pero hay que acelerar los tiempos. Porque la ordenanza no pasa por un juez, es un trámite que pasa por el ministerio y allí pueden dar o no dar la medicación. Pero es un camino mejor que pasar por la vía judicial.

 

 

Por Camila Bello para El Observador